Para 4
2.1€/pers.
145kcal/100g
Ingredientes
- Para el arroz y las espinacas:
- 400 g de arroz SOS integral
- 1 diente de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Agua
- 300 g de espinacas frescas (reservamos 10 ó 12 hojas para el emplatado)
- Para el montaje de la ensalada:
- 2 lechugas de hoja de roble (unos 450 g)
- 100 g de nueces peladas
- 1 diente de ajo laminado
- 2 cucharadas de salsa de soja
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extraq
- 2 cucharadas soperas de vinagre de Módena reducido
- Aceite de oliva virgen extra (al gusto)
- Sal
- Opcional:
- 1 cucharada de piñones
- 1 cucharada de pasas
- 1 pizca de canela
Hay platos que te arreglan una comida de diario sin dar sensación de castigo. Eso es justo lo que pasa con esta ensalada de arroz integral: entra fresca, llena bastante y tiene ese punto templado que la hace mucho más agradecida que un bol de hojas tristes sacado de la nevera. Aquí el arroz manda, pero no va solo; se apoya en la espinaca salteada, en la lechuga de roble bien crujiente y en unas nueces tostadas que rematan el conjunto con mucha gracia.
Lo bueno de esta receta es que se mueve entre dos mundos. Tiene cuerpo suficiente para servirla como plato único, pero también funciona de maravilla como primero cuando aprieta el calor y uno no quiere meterse un guiso entre pecho y espalda. Ese contraste entre el arroz tibio y la hoja fresca está muy bien pensado, siempre que la receta quede cerrada con lógica, y aquí ya la dejamos atada: una parte de la espinaca se cocina con el arroz y unas hojas se reservan para el final.
Además, este tipo de platos suelen gustar a quien disfruta de una ensalada campera, de una ensalada de pasta bien montada o de una ensalada de quinoa con pollo. No porque sepan igual, claro, sino porque comparten esa idea tan maja de comida completa, fresca y sin complicaciones innecesarias.
Receta casera de ensalada de arroz integral con espinacas, lechuga de roble y nueces tostadas

Preparación paso a paso
- Empezamos por las nueces. Las ponemos en una sartén sin nada de grasa y las tostamos a fuego medio durante unos minutos, lo justo para que cojan algo de color y suelten aroma. Las retiramos enseguida para que no se amarguen y las reservamos.
- Ponemos una cazuela al fuego con abundante agua, un poco de sal, el diente de ajo entero y las 2 cucharadas de aceite. Cuando arranque a hervir, añadimos el arroz integral y lo cocemos el tiempo que pida el paquete, que en este caso nos irá bien en torno a 20-25 minutos. Cuando esté hecho pero todavía suelto, lo escurrimos y lo dejamos reservado.
- Mientras se cuece el arroz, separamos 10 hojas de espinaca bien bonitas para la presentación final. El resto, unos 290 g, lo llevamos a una olla con agua hirviendo y una pizca de sal. No hace falta castigarlo demasiado: con un escaldado breve, apenas 30 segundos a 1 minuto, nos vale. Escurrimos bien, refrescamos un momento si queremos cortar la cocción y apretamos suavemente para quitar el exceso de agua.
- Lavamos la lechuga de hoja de roble, la secamos bien y la dejamos lista para el montaje. Las hojas tienen que llegar al plato frescas y enteras o troceadas con la mano, no aplastadas ni mustias.
- En una sartén amplia calentamos las otras 2 cucharadas de aceite y doramos el diente de ajo laminado a fuego suave. En cuanto empiece a bailar, añadimos la espinaca escaldada y la rehogamos un par de minutos.
- Incorporamos el arroz integral cocido a la sartén y mezclamos todo con cuidado durante 2 o 3 minutos, a fuego bajo, para que el arroz coja el sabor del ajo y de la espinaca. Si os apetece respetar hasta el último detalle de la versión original, este es el momento de añadir los piñones, las pasas y una pizca de canela. Como extra opcional funciona, pero no hace falta para que la ensalada quede redonda.
- Probamos el punto de sal. Repartimos el arroz en unos vasitos o moldes pequeños para formar los montoncitos, o simplemente lo servimos en una fuente amplia si preferimos una presentación más casera y menos medida.
- Colocamos en cada plato una base de hoja de roble y unas pocas hojas de espinaca fresca de las que habíamos reservado. Desmoldamos el arroz tibio encima o al lado, repartimos las nueces tostadas y terminamos con unas gotas de salsa de soja, un hilo de aceite de oliva virgen extra, un poco de sal y el vinagre de Módena reducido.
- Servimos la ensalada con el arroz templado y las hojas bien frescas. Ahí está la gracia del plato.





Consejos para una ensalada de arroz integral de rechupete
- No os paséis con la cocción del arroz. Si se abre demasiado o queda pastoso, la ensalada pierde toda la gracia.
- Secad muy bien la lechuga y las hojas de espinaca reservadas. Si llevan agua, el aliño resbala y el plato se vuelve flojo.
- Escurrid a conciencia la espinaca cocida. Suelta mucha agua y, si entra húmeda en la sartén, os aguará el arroz.
- Las nueces tostadas ganan muchísimo sabor, pero hay que vigilarlas de cerca porque pasan de doradas a quemadas en un suspiro.
- La salsa de soja conviene usarla con mano corta. Aquí está para dar profundidad, no para tapar el resto.
- Esta ensalada pide arroz tibio y hoja fría. Si enfriáis del todo el arroz, seguirá estando buena, pero perderá parte de su encanto.
Curiosidades de rechupete
El arroz integral no deja de ser arroz al que solo se le ha retirado la cáscara exterior no comestible. Por eso conserva el salvado y el germen, tiene una textura más firme y un sabor más marcado que el blanco. En ensalada funciona especialmente bien cuando buscamos un plato con más mordida y menos blandenguería.
La mezcla de hoja fresca con elemento templado no es ninguna rareza: de hecho, es uno de esos recursos que hacen que una ensalada parezca más comida y menos guarnición. En este plato se nota mucho, porque el arroz con espinaca y ajo llena de verdad, mientras la hoja de roble y las espinacas crudas meten frescor y alivian el conjunto.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails
Más de uno me dirá que, en una ensalada de arroz integral, si el grano queda duro se estropea todo el plato. Y tiene razón. Aquí lo importante es cocerlo hasta que esté hecho, pero sin pasarlo. Tiene que quedar suelto, con mordida, no apelmazado ni reventado.
También suele aparecer la cuestión de si las espinacas tienen que hervirse de verdad o basta con saltearlas. En esta versión concreta sí conviene darles un escaldado breve porque luego se mezclan con el arroz y quedan más integradas. Otra cosa sería una ensalada de espinaca completamente cruda, que ya jugaría a otra historia.
Cuando llega el momento del aliño, la duda habitual está en cuánta soja conviene echar. Aquí menos es más. Unas gotas sobre el arroz y un poco repartido en el conjunto bastan para levantar el plato. Si os emocionáis, la soja se come el sabor de la nuez, del ajo y hasta del propio arroz.
No falta quien pregunta si se puede dejar hecha con antelación. Sí, pero con orden. El arroz con la espinaca lo podéis preparar antes y templarlo un poco al servir. Las hojas, las nueces y el aliño final es mejor montarlos al último momento para que la ensalada llegue al plato con vida.
Última revisión: 20 abril 2026
Hemos trabajado 1 horas y 54 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
4 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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Tiene muy buena pinta y no es muy dificil de realizar. Probare a hacerla porque tiene que estar buenisima. Besos
estupenda receta, la primera del concurso! suerte.
Alfonso, espero que hayas recibido bien la mía, cualquier cosa, me avisas. Saludos.
Si veis reservé espinacas salteadas para poner un montoncito entre los montones de arroz, aparte. Si os sobran espinacas las podeis poner así como en la foto.
Muy buena pinta, pero ¿hace falta cocer las espinacas? Las de sobre son muy suaves, y basta con rehogaras directamente (y os aseguro que quedan riquísimas).
También Susana se pueden rehogar directamente, sin problema. A tu gusto!
Me parece una ensalada muy rica, y el toque de las nueces genial!
Un saludo,
Gracias! Venga enviad las vuestras que también quiero aprender otras ensaladas ricas!
Gracias por compartir tu profesionalidad.
Soy una Amante de la COCINA con Mayúsculas.