Estamos en pleno verano y el color rojo de los vasos inunda los restaurantes de medio España. Las recetas de ensaladas están presentes en casa, con tanto calor lo que apetece son sopas frías. Ya no entro en la nevera de cada uno, pero estaría dispuesto a apostar que uno de cada cinco españoles tiene por lo menos un litro de gazpacho o salmorejo a buen recaudo en el frigo.
La cocina andaluza es buena por muchas razones pero sin duda la mejor para calmar esta ola de calor son las sopas o platos fríos. El Gazpacho es barato, fresco y nutritivo. Un gran desconocido para mí hasta hace unos 10 años cuando llegué a Madrid, y es que las sopas frías en Galicia no se llevan y somos más de caldo gallego que de salmorejos, gazpachos, ajos blancos, vichyssoises, sopas de tomate y similares.
Al principio lo de beber tomate no lo entendía porque no estaba en la cultura tradicional que me enseñaron en casa, pero ahora puedo decir que es un plato fundamental en mi dieta diaria y que preparo durante todo el año, no solo en verano. Espero que os guste la recopilación de recetas sobre este plato tradicional español.
¿Un gazpacho o un salmorejo?
La pregunta del verano entre los amantes de las sopas frías es Yo soy un apasionado del salmorejo, esa deliciosa salsa espesa gracias a la combinación del pan y el tomate. Su origen viene de las sopas de pan del Mediterráneo y es una preparación tradicional de Córdoba. Con una textura cremosa perfecta para servir de guarnición a muchos platos, incluso como salsa para una hamburguesa, tal como las suelo comer ahora en casa.
Por otro lado está el famoso gazpacho, por el que nos conocen en todo el mundo y que, con la paella, es un embajador de la gastronomía fuera de España. Fresquito, sano, muy saludable y una de las palabras de moda: antioxidante.
Dentro de los llamados gazpachos, en Andalucía los podéis encontrar de todo tipo, con melón, sandía o incluso cerezas. Recordad que los gazpachos en España se hicieron sin tomate hasta el siglo XIX. Aunque la introducción de este ingrediente en la receta ha sido un punto de calidad. Cada uno tiene su versión y su manera de hacer en casa. No hay quizás una receta igual en ningún lado de España. Eso lo hace uno de los platos tradicionales más ricos de nuestro país y por supuesto en la variedad está el gusto.
Aunque un poco de seriedad en este plato es importante, no todo vale. En esta recopilación os dejo como los preparo yo, las sopas frías que triunfan en el blog y en casa. Luego cada uno preparadlos al gusto de casa, imaginación al poder para que los gazpachos salgan tan sabrosos como refrescantes.
Nuestra selección de gazpacho, salmorejo y sopas frías

Gazpacho andaluz
Cómo preparar uno de los platos estrella del verano, el Gazpacho. Receta barata, refrescante y súper nutritiva.

Gazpacho con frutos secos
Los clásicos están para reinventarse, las sopas frías son una buena manera de empezar el verano. Os recomiendo el sabor a tomate y almendras de esta receta. De rechupete.

Gazpacho con cerezas
Cómo preparar un delicioso y refrescante gazpacho de cerezas, con picotas o cerezas del Jerte. Una sopa fría afrutada con preparación paso a paso, fotos y consejos.

Salmorejo
Receta imprescindible en el verano. Una crema de tomate muy popular en Córdoba y en el resto de España. Preparación paso a paso y trucos.

Crema fría de puerro o Vichyssoise a la española
Una sopa muy conocida, y que es una variante de una receta tradicional de la cocina francesa. Esta sopa es una crema fría salada elaborada con puerro, cebolla, patata y nata. Perfecta para el verano, ya que se suele servir muy fría.

Gazpacho asado. Verduras al horno para un plato diferente
Algunas personas prefieren un gazpacho más espeso y cremoso, mientras que otras prefieren una textura más ligera y suave. Al asar los tomates, se puede obtener una base más densa y sedosa, que se mezcla perfectamente con el resto de los ingredientes para crear una sopa fría de rechupete. Probadlo y luego me contáis.

Porra Antequerana
Con un poco de menos de agua que el gazpacho y algo más de espesor que el salmorejo, el resto de ingredientes son bastante parecidos. A diferencia de las otras recetas, que se suelen tomar bebidas como los gazpachos, la Porra de Antequera se toma con cuchara.

Ajoblanco malagueño
La receta del ajoblanco o ajo blanco es muy sencilla y fácil de elaborar. Aunque como en casi todas las receta tradicionales, en cada casa se prepara de una forma, al gusto de la familia. Lo que intento en esta sopa fría malagueña es que tengáis una base.

Ajoblanco extremeño, la sopa fría de pan y ajo que se sirve bien fresquita
Es una sopa fría extremeña sencilla, barata y pensada para comer con cuchara cuando aprieta el calor. No busca quedar como una crema fina de restaurante, sino como un plato fresco, humilde y con ese punto alegre del vinagre y el ajo.

Gazpacho de sandía. Receta fácil, fresca y ligera para el verano
Este gazpacho de sandía es sin duda una de las recetas de gazpacho perfeto para verano, la mejor fecha para los tomates y cuando la sandia sabe como Dios manda. Es fresco, ligero, fácil de preparar y tiene ese punto dulce natural de la fruta, pero sin perder el carácter del gazpacho de siempre. Aquí el tomate sigue mandando, la sandía acompaña y el aceite de oliva virgen extra termina de redondear la jugada.

Gazpacho de remolacha
La remolacha cocida tiene bastante personalidad. Da color, aporta dulzor y deja ese punto de tierra que puede quedar muy bien, pero también puede comerse al tomate si nos venimos arriba con la cantidad. Por eso aquí no vamos a hacer mitad y mitad: usamos más tomate que remolacha, que es lo que permite mantener el sabor de gazpacho sin que parezca otra receta distinta.

Gazpacho de fresas o fresón
No es un gazpacho dulce. Esa es la primera trampa que hay que evitar. El fresón aporta aroma, color y un punto afrutado, pero la base sigue siendo de tomate maduro, pimiento, pepino, ajo, aceite, vinagre y pan. Si metemos demasiada fruta, la sopa se va hacia un batido raro. Si nos quedamos cortos, apenas se nota.

Gazpacho extremeño campero
En algunas casas el gazpacho no pasa por la batidora. Se prepara con un mortero, una ensaladera grande y hortalizas cortadas a cuchillo. Ese es el punto de este gazpacho extremeño campero, una sopa fría de verano que se toma con cuchara y que deja ver lo que lleva.

Gazpacho cordobés
En Córdoba, una sopa fría con tomate no tiene por qué acabar siempre en salmorejo. Este gazpacho cordobés lleva tomate maduro y pan, pero también pepino, pimiento verde y agua fría, así que queda más fluido y se puede tomar en vaso o en cuenco, sin esa textura densa de crema que pide cuchara.

Salmorejo de aguacate
No todos los salmorejos tienen que salir del tomate. Este salmorejo de aguacate parte de otros ingredientes: una crema fría, espesa y suave, con el aguacate como base y sin meter tomate por medio. El nombre aquí importa, porque no estamos hablando de un salmorejo clásico con un añadido verde, sino de una versión donde el aguacate maduro manda de verdad.

Salmorejo de remolacha
Nos libramos del calor propio de las sopas y las cremas frías son la mejor opción, como es el caso del salmorejo. Para aumentar nuestro recetario, la variedad es esencial, por eso y como descubrimiento, hemos decidido prepara un salmorejo de remolacha que resultará tan delicioso como el original y cuyo sabor tiene un punto dulce que enamorará a todo el mundo.

Ajoblanco extremeño
Es una sopa fría extremeña sencilla, barata y pensada para comer con cuchara cuando aprieta el calor. No busca quedar como una crema fina de restaurante, sino como un plato fresco, humilde y con ese punto alegre del vinagre y el ajo.

Gazpacho de melón
El melón con jamón aparece muchas veces en aperitivos por algo: el dulce de la fruta agradece un contrapunto salado. En esta receta podemos poner el jamón tal cual, en taquitos pequeños, o darle un golpe de microondas para hacerlo crujiente. Si lo queremos vegetal, lo quitamos y servimos con pepino, dados de melón y unas gotas de aceite.

Porra archidonesa
No es un salmorejo con otro nombre. Aquí entra pimiento verde y un toque de pimiento rojo, además del vinagre, y el pan tiene bastante más presencia. Por eso queda fría, espesa y de cuchara, con cuerpo suficiente para aguantar encima huevo, jamón y atún sin que se hundan a la primera.

Mazamorra cordobesa
Antes de que el tomate se metiera en tantas cocinas andaluzas, en Córdoba ya se preparaban majados de pan, ajo, aceite y vinagre. De esa base sale la mazamorra cordobesa, una crema blanca, espesa y fría que muchas veces se explica como la pariente antigua del salmorejo, pero que en la mesa tiene personalidad propia.

Zoque malagueño
No conviene meterlo en el mismo saco que cualquier gazpacho. Esta sopa fría malagueña no lleva pepino ni cebolla, y eso se nota: queda menos punzante, más redonda y con un dulzor ligero que viene de la zanahoria y del pimiento rojo. El pan le da cuerpo, pero sin llevarlo al terreno del salmorejo.

Sopa fría de melón con jamón
La gracia está en no convertirla en un batido dulce ni en una crema pesada. Un poco de nata ayuda a redondear, el aceite de oliva le da cuerpo y la sal despierta el sabor del melón. El jamón, mejor si lo dejamos crujiente, evita que el plato se quede plano.

Crema fría de calabacín
Dejamos la piel de los calabacines medianos porque conserva mejor el color y se tritura sin problema. En uno muy grande, con semillas duras y el centro esponjoso, retiramos esa parte antes de cocinarlo para conseguir una crema fina, suave y con sabor limpio.

Crema fría de tomate y almendra
Esta combinación se conoce en algunas recetas como gazpablanco, aunque no existe una fórmula tradicional única bajo ese nombre. Nuestra versión lleva tomate, almendra, pan, ajo, vinagre, aceite y agua. Es más ligera que un salmorejo, no contiene las demás hortalizas habituales del gazpacho y mantiene el sabor de la almendra sin llegar a convertirse en un ajoblanco rojo.
Que no sea por ideas para disfrutar el verano
Como veis, el mundo de los gazpachos, salmorejos y sopas frías da para mucho más que una sola receta. Podemos quedarnos con el clásico gazpacho andaluz de toda la vida, preparar un salmorejo cordobés bien cremoso, animarnos con una porra antequerana de cuchara o probar versiones más originales con cerezas, frutos secos, sandía, melón o las verduras que tengamos en la nevera.
Lo importante es partir de buenos ingredientes: tomates maduros, un buen aceite de oliva virgen extra, vinagre al gusto y ese puntito de ajo que tanto carácter le da a estas recetas. A partir de ahí, cada casa tiene su truco, su textura favorita y su guarnición imprescindible. Hay quien lo prefiere bien fino para beber en vaso, quien lo quiere espeso para tomar con cuchara y quien no perdona el huevo cocido, el jamón, los picatostes o unas verduras picadas por encima.
Son recetas sencillas, económicas, refrescantes y perfectas para dejar hechas con antelación. Entran solas cuando aprieta el calor y, además, nos ayudan a comer más verdura casi sin darnos cuenta. Así que este verano no hay excusa: llenad la nevera de sopas frías, probad nuevas combinaciones y encontrad vuestra versión favorita. Seguro que más de una se queda para repetir todo el año.
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